La Merkur 43C es la última maquinilla que he adquirido y la que mejores resultados me está dando, por eso mismo he decidido escribir un análisis sobre ella.
La Merkur 43C que podéis ver ha sido comprada en
el foro afeitadoclásico.com. Fabricada por la archiconocida
empresa alemana Merkur, es un modelo que ha salido en el catálogo a finales de 2010.
Posiblemente su tamaño es lo primero
que nos llame la atención. En diversos foros y tiendas on line se puede leer
que esta Merkur pesa 150 gramos, aunque yo con mi báscula electrónica le he sacado 145 gramos. En multitud de páginas web
reza que el mango está construido en acero inoxidable, y esa es la primera
sensación que te da al coger la Merkur 43. En un análisis escrito en
shavenook.com se puede ver una fotografía en la que un imán de nevera
está pegado al mango. Yo he realizado dicha prueba y doy fe que es acero. El material del cabezal no difiere del de otros modelos de Merkur.
La Merkur 43C
es una maquinilla de dos piezas. El cabezal va separado del mango por una
rosca que se maneja en la base de dicho mango. El cabezal es de peine cerrado
como podéis apreciar en las diferentes fotografías. La principal característica de la Merkur
43C es su extraordinario mango, que llama la atención por su abultada
forma. A mi particularmente me recuerda a una columna dórica lisa. De largo con
cabezal incluido mide 102 milímetros. Como ya hemos mencionado, el mango está
fabricado en acero inoxidable con acabado satinado, que resalta con el
"cromado" del cabezal y la rosca de la base. En dicha base podemos
apreciar el logotipo de la marca grabado, el dios romano del comercio
Mercurio.
Aunque pueda
parecer a simple vista lo contrario, el acabado satinado del mango facilita
bastante el agarre. Si a esto unimos su forma abulbada y su peso, resulta
bastante difícil que se nos escurrra de las manos mojadas durante el afeitado.
Nada más coger la maquinilla se nota el peso extra que le confiere el mango. El
cabezal de la Merkur 43C es el mismo que el de la Merkur 34C,
resultando todo terreno para los distintos puntos de la cara. Desde mi propia
experiencia su manejo es sencillo teniendo en cuenta el peso extra. Quizás la
zona del bigote más pegada a la base de la nariz sea el punto flaco de la
Merkur 43C, aunque a muchas otras maquinillas les ocurre lo mismo.
Yo empecé en el afeitado clásico usando
la Wilkinson Classic y la Merkur 34HD. A ésta última maquinilla
la tuve recelo siempre porque en muchas ocasiones terminaba con la cara
irritada. Ahora se que era fruto de mi inexperiencia y de los errores propios
de un neófito. Me hice con la Merkur 43C básicamente porque me entró por
los ojos y porque mi Merkur 34HD había pasado gentilmente a manos de mi
padre, pero pasado el tiempo y habiendo catado otras maquinillas, me apetecía
probar de nuevo un cabezal de peine cerrado Merkur. En estos momentos me
atrevo a decir que tras varios afeitados con ella, para nada es una maquinilla
agresiva, al contrario, me ha resultado sólamente un pelín más agresiva que la
Edwin&Jagger DE87 que poseo. Cumpliendo las normas básicas del
afeitado clásico para no llevarnos un corte o innecesarias irritaciones, se
pueden conseguir verdaderos CDB.
Una maquinilla tan
bonita y tan rotunda no puede por menos proporcionar unos afeitados excelentes,
siempre y cuando hagamos una buena espuma y sigamos los consejos básicos del
afeitadoc clásico. Podría decirse que la Merkur 43C te afeitada
automáticamente con tan sólo dejarse llevar por su peso. Tanto a favor del
vello como a contrapelo transmite muy buenas sensaciones. Puedes notar como
corta el pelo de la barba, que es lo que nos gusta a muchos sentir durante el afeitado.
Se trata de una de esas maquinillas que puedes usar a diario sin problemas.
Esta semana la he estado probando para ver hasta donde llegaba, y puedo
adelantaros que en un futuro no muy lejano me va a ser muy difícil elegir
maquinilla cuando abra el cajón y la vea todas las mañanas.
La Merkur 43C es una
maquinilla que recomendaría a todos tener después de un tiempo, cuando ya has
probado los modelos y marcas más clásicas del elenco afeiteril. Quizás su
precio sea un handicap, pero con el tiempo uno se da cuenta que esto del
afeitado clásico es una forma de ahorrar a largo plazo.