El espumado de confort es una práctica del afeitado que tiene sus defensores y sus detractores.
Consiste básicamente en aprovechar la espuma sobrante del afeitado para extenderla inmediatamente después de la última pasada con la maquinilla y antes de aplicar el bálsamo o loción postafeitado.
El espumado de confort tiene como objetivo proteger la piel de la irritación y los puntos rojos.
Dependiendo de la calidad del jabón así conseguiremos el espumado de confort.
Los detractores de su uso le achacan que, el jabón extendido sobre la piel de la cara nada más afeitarse, reseca la cara. Para mi esta afirmación se deshace al usar un bálsamo, que para eso están.
Cada cara es un mundo y como a mi particularmente me funciona, aconsejo su uso en los días en que el afeitado ha resultado "duro".
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